274.000 personas en la Ciudad de Buenos Aires ya no llegan a cubrir el costo de la comida. No es una consultora privada extrapolando una encuesta: lo publicó el propio Idecba, el instituto de estadísticas del Gobierno porteño, en su informe del primer trimestre de 2026. Y el dato que más llama la atención no es la pobreza en general, que también subió, sino que la indigencia lo hizo al doble de esa velocidad.
Qué muestran los números
La comparación que importa acá es la interanual —contra el mismo trimestre de 2025—, porque es la que filtra la estacionalidad. Y en esa comparación, la pobreza total en CABA pasó de 19,9% a 21,1% de las personas (de 15,2% a 17,2% de los hogares). La indigencia, en cambio, saltó de 6,2% a 8,9% de las personas y de 4,1% a 6,8% de los hogares: 2,7 puntos porcentuales de suba, más del doble que el avance de la pobreza general. Hoy son 93.000 hogares y 274.000 personas las que no cubren el costo de la Canasta Básica Alimentaria — 37.000 hogares y 83.000 personas más que hace un año.
| Indicador (CABA) | 1er trim. 2025 | 1er trim. 2026 |
|---|---|---|
| Indigencia — personas | 6,2% | 8,9% |
| Indigencia — hogares | 4,1% | 6,8% |
| Pobreza total — personas | 19,9% | 21,1% |
| Pobreza total — hogares | 15,2% | 17,2% |
Lo que cambió no es solo la cantidad de gente pobre: cambió la composición adentro de ese grupo. El peso de los hogares indigentes sobre el total de hogares pobres pasó del 27,0% al 39,6% en un año (del 32,2% al 42,0% en personas). Una porción cada vez mayor de los que ya eran pobres perdió también la capacidad de cubrir la comida.
Por qué le importa a un freelancer
Este no es un dato que solo afecte a "los otros". Buena parte de la fuerza laboral independiente en Argentina cae, en distintos grados, dentro de la franja de ingresos informales o irregulares que este informe describe: la última Encuesta Permanente de Hogares del INDEC ubicó la informalidad laboral en 44,2% a nivel nacional en el primer trimestre de 2026, con una suba de 2,2 puntos respecto de un año atrás, mientras la subocupación trepó a 11,1%. Si facturás en pesos —changas locales, clientes argentinos, servicios cobrados en moneda local— tu ingreso corre exactamente la misma carrera contra la Canasta Básica que describe el Idecba: cuando el costo de los alimentos le gana al ingreso, el poder de compra real cae aunque el número en la factura no haya cambiado. El propio informe lo cuantifica: un hogar pobre necesita, en promedio, $501.201 más por mes para dejar de serlo — el 44,2% de la Canasta Básica Total. Eso no se cierra con un ajuste de tarifa aislado.
Contexto: cómo se llegó hasta acá
El propio Idecba descarta que sea un problema de empleo: la desocupación no mostró cambios significativos en el año. El problema fue de calidad y poder de compra del ingreso, no de cantidad de gente trabajando. Ahí conecta directo con la informalidad: más gente cobrando de manera irregular, sin aportes ni continuidad, es exactamente el tipo de ingreso que se cae primero cuando la inflación de alimentos acelera. Un análisis de la investigadora Jésica Pla (CLACSO), que cita datos del BCRA de 2025, agrega una pieza más: los hogares clasificados como pobres cubrirían apenas el 64,4% de sus necesidades con ingresos genuinos, y entre el 75% y el 80% de esos hogares se endeudaría puntualmente para comprar alimentos.
Qué viene después
El deterioro no es parejo dentro de la Ciudad: la Zona Sur porteña tiene una pobreza de 24,9% de los hogares, 7,7 puntos por encima del promedio de 17,2%, y en los hogares con menores de 14 años la pobreza llega a 26,2%. Son, otra vez, los mismos sectores los que absorben el golpe primero. Si la informalidad laboral sigue en la zona del 44%, no hay motivo para esperar que la brecha entre ingreso y Canasta Básica se achique sola en los próximos trimestres.
¿Cobrás en pesos y sentís que no te alcanza?
Nuestra calculadora te ayuda a ver cuánto necesitás facturar en pesos para sostener tu poder de compra real frente a la inflación.
Try the Calculator →