Cinco coma cuatro millones de personas dependen del PAMI para su cobertura médica, según el propio organismo. En mayo, el Tesoro le giró $580.000 millones extra en LECAPS. Un mes y medio después, las cirugías postergadas seguían postergadas y la deuda con clínicas y farmacias seguía ahí. La plata entró. El problema no se movió.
Un parche de $580.000 millones que no cerró la cuenta
La deuda del PAMI con prestadores ya superaba los $500.000 millones en abril, según cifras oficiales. La respuesta del Gobierno en mayo fue ampliar la emisión de Letras del Tesoro por $580.000 millones para pagarle a clínicas, farmacias y sanatorios. La Resolución Conjunta 26/2026, firmada por las Secretarías de Finanzas y de Hacienda, reconoce en su propio texto que el organismo atraviesa una «crítica situación financiera» — no es una lectura de la oposición, lo dice la norma.
La cuenta, igual, no cierra tan prolijo como suena. Meter medio billón de pesos de deuda nueva para tapar un agujero viejo no resuelve el problema de fondo: por qué la plata que ya se gira no llega a tiempo a los prestadores. Y en el medio, con el escándalo de corrupción de por medio, la pregunta obvia — ¿a dónde va la plata y quién la controla? — se quedó sin respuesta esta semana.
La pregunta que nadie contestó en Casa Rosada
El martes, en la conferencia semanal de prensa, el periodista Nicolás Gallardo (MDZ) le marcó al vocero presidencial Adrián Ravier que el Ministerio de Salud celebraba sus logros mientras el PAMI acumulaba prestaciones recortadas para más de 5 millones de afiliados. Después conectó ese cuadro con la salida de Guido Giana, denunciado por corrupción, y preguntó directamente: ¿hay corrupción en el Ministerio de Salud? ¿Va a renunciar el ministro Mario Lugones?
Ravier descartó la renuncia de Lugones, lo calificó entre los ministros más importantes de la gestión y citó la recuperación del Garrahan y del Malbrán. Sobre el PAMI, admitió demoras y tensión de pagos, pero aclaró que este no es un gobierno que «emite moneda y gratuitamente entrega el dinero» a cada sector que reclama. Lo que no hizo en ningún momento fue nombrar a Giana ni responder si hay o no corrupción en la cartera. Pasó de largo.
Los números detrás del comunicado
Estas son las cifras que sostienen —o contradicen, según se mire— el relato oficial.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Afiliados activos (mayo 2026) | +5,4 millones |
| Deuda con prestadores (abril) | +$500.000 M |
| Giro extra del Tesoro (mayo) | $580.000 M en LECAPS |
| Presupuesto asignado 2026 | $10,17 billones |
| Caída real de fondos para prestaciones (1er trim.) | -41,3% interanual |
Fuentes: Resolución Conjunta 26/2026 (Secretarías de Finanzas y Hacienda) vía Perfil e iProfesional, mayo 2026; dato de caída real citado por Radio Cataratas con atribución a la Oficina de Presupuesto del Congreso, mayo 2026 (no verificado contra el informe original de la OPC).
Quién es Giana y por qué esto no es solo un cambio de nombre
Giana había asumido como viceministro de Salud en noviembre de 2025, en reemplazo de Cecilia Loccisano. Antes de eso fue gerente económico-financiero del PAMI durante la gestión de Mauricio Macri — un antecedente que hoy pesa distinto. Renunció el 6 de julio, apenas quince días después de que la Fundación Apolo presentara la denuncia penal en su contra ante la Justicia y la Oficina Anticorrupción. En el Ministerio lo encuadraron como «motivos personales». Quince días es poco tiempo para esa etiqueta.
La denuncia apunta a negociaciones incompatibles con la función pública, enriquecimiento ilícito, incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica, por presuntamente no haber declarado participaciones societarias en empresas del sector salud pese a ser la segunda autoridad del Ministerio. Lo reemplazó Rodrigo Sbarra, que venía de la Subsecretaría de Coordinación Administrativa de la misma cartera. La Fundación Apolo fue clara: la renuncia no cierra la causa. Pidieron que la Justicia siga adelante con las medidas de prueba.
Acá hay un ángulo que a un monotributista o autónomo argentino no le es indiferente: una parte del aporte mensual que cualquier trabajador independiente hace a su obra social y a su jubilación termina, directa o indirectamente, sosteniendo el mismo sistema de salud pública para adultos mayores que hoy se financia con más deuda en vez de con más eficiencia. No hace falta estar afiliado al PAMI para que esto te toque el bolsillo — alcanza con pagar el Monotributo todos los meses.
Ravier no dijo nada falso sobre el PAMI. El problema, como casi siempre con este tipo de conferencias, es lo que decidió no decir.
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